En un tratamiento de Fecundación in Vitro (FIV), el óvulo es fecundado en el laboratorio con el esperma de la pareja, o bien de un donante si existe algún problema de infertilidad en el varón o la paciente no tuviera pareja, previamente analizado y capacitado. Más tarde, se introduce el embrión en el interior del útero de la mujer.
La Fertilización o Fecundación in Vitro (FIV) es uno de los tratamientos más demandados y con mejores tasas de éxito dentro de la Reproducción Asistida.
La Fecundación in Vitro (FIV) cuenta con varias fases dentro del tratamiento:
En una primera fase, la paciente deberá administrarse una serie de medicación hormonal para estimular los ovarios y extraer un número adecuado de óvulos. Normalmente, tiene una duración de entre 8 y 10 días.
La punción consiste en la extracción de los óvulos maduros del útero de la paciente. El procedimiento se realiza por vía vaginal y requiere una pequeña dosis de anestesia local.
Tiene una duración aproximada de 15 minutos y la paciente podrá volver a su domicilio una vez recuperada y con total normalidad.
Una vez extraídos los óvulos, son fecundados en nuestro laboratorio de Reproducción Asistida con una muestra de semen de la pareja, o de un donante en los casos necesarios, previamente analizada y capacitada.
El embrión, o embriones, resultante de la fecundación es introducido en el útero de la mujer a la espera de su implantación.
La transferencia se realizada mediante una fina cánula y no requiere anestesia ni sedación.

